viernes, febrero 24, 2012

El juego, las leyes y la moral

En la fabulosa serie “Boardwalk Empire” vemos cómo el sistema americano se ha forjado en la frontera entre lo legal y lo ilegal, y muchas veces, en lo inmoral. En “Crematorio”, la serie basada en la gran novela de Rafael Chirbes, vemos el reflejo de la España en la que hemos vivido en estos últimos años. Han de verlas.

Antes del ladrillazo, España vivía, sobre todo -y en un mercado casi autárquico-, del turismo. De ese turismo landista de guiris que buscaban el exotismo y la rusticidad que vendía Hemingway, las postales del mediterráneo, el sol y los precios bajos. Ahora, de aquello, solo nos queda el sol. Los precios son altos y ya no hay postales: en la calas pintorescas hay urbanizaciones; y ya no somos exóticos, somos europeos.

Pero el turismo, aún siendo endeble y estacional, sigue siendo uno de los pilares de nuestra tambaleante economía.

Y en estas, un tal Sheldon Adelson, un tipo que tiene hoteles y casinos en Las Vegas, Singapur y Macao se descuelga con que quiere hacer un Euro Las Vegas en España. Comenzó a hablar del tema con el gobierno de Zapatero y sigue conversando con el de Rajoy. Madrid y Barcelona se han ofrecido a acoger el proyecto en el que Adelson va a invertir 15.000 millones de euros en hoteles -algunos de macro lujo- casinos, campos de golf, teatros… Y que dice que dará empleo directo a ¡200.000 personas!

Adelson parece Mr. Marshall.

Pero tiene condiciones: Quiere que se le exima de pagar la Seguridad Social de los trabajadores durante los dos primeros años, que se permita fumar en algún interior y, sobre todo, que se le den facilidades tributarias. Muchos de los clientes serán millonarios internacionales que vendrán a jugar con dinero negro y, para eso, es mejor que la Agencia Tributaria mire para otro lado.

Me suena inmoral. ¿Leyes a medida? ¿Blanqueo de capitales? ¡¿Qué se habrá creído?! Pero, por otro lado… ¿200.000 personas menos en paro? Más empleos indirectos…

Me suena sórdido: ¿Juego? ¿Habrá sexo? ¿Prostitución? El puritano que hay en mí piensa que sí.

Las Vegas representa lo peor del sistema, de este sistema de liberalismo globalizador salvaje que es una copia del sistema americano, ese sistema, a ratos inmoral, en el que parece que queremos quedarnos.

Pero el señor Sheldon ha hecho una cosa que, para mí, es digna de agradecer: Lo ha contado.

En el boom inmobiliario de la costa española algunos llevaban haciendo eso mismo décadas, pero haciéndonos creer que eran el ejemplo de la moralidad.

No sé si se hará el Euro Las Vegas, lo que sí sé es que, por lo menos, estamos avisados. Y que siempre gana la banca.

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