viernes, marzo 02, 2012

Lo políticamente correcto

Quizá hayan visto ustedes algún anuncio de una compañía de seguros en la que Pepe Reina, portero de la selección española y del Liverpool, aparece desafinando un “me siento seguro”. De dicha campaña hay cuatro anuncios, todos dirigidos por Javier Fesser (director de “Mortadelo y Filemón”) y todos tienen el mismo final cantado, y todos buscan convencer al público de que, con dicha compañía de seguros, uno va a estar protegido en todo momento, por absurda y disparatada que sea la situación en la que se encuentren. Para transmitir dicho mensaje se valen de la figura de un portero, arquetipo de la protección (Casillas ya protagonizó esta campaña hace unos año) y del humor absurdo de Fesser, experto en esperpentos.

Quizá sepan también, pues ha sido noticia estos días, que a Reina, una ONG inglesa, le ha acusado de racista por salir en uno de estos anuncios. Concretamente en el que aparece frente al rey de una tribu, que podría ser del África central, y en donde, jugando con su apellido, se insinúa que los gustos “afectivos” del rey de dicha tribu le pueden colocar en una situación “incómoda”.

Es innegable que la campaña presenta un estereotipo racial propio de otra época. Como también es cierto que juega con las inclinaciones sexuales del jefe del poblado, lo cual no deja de ser de lo más homófobo. Pero yo, que debo de ser un neandertal, lo veo como un recurso humorístico que en España no tiene la carga denigrante que le ven en Inglaterra.

En España, esa imagen de tribu salvaje de Tintín en el Congo -propia del colonialismo- no despierta los mismos sentimientos que en Inglaterra. Allí, donde quizá están más avergonzados de su pasado imperialista, al igual que en EEUU, donde los negros eran esclavos hasta hace dos siglos, se mira con lupa cualquier representación estereotipada de los negros. Los americanos alucinan con las bolsas de conguitos, no les digo más… Les parecemos del KKK.

Aquí tenemos nuestras propias vergüenzas: la expulsión de los moros, el trato a los gitanos, la conquista de América… Porque esos hechos son parte de nuestra infamia, pero la del África Negra no es una vergüenza nuestra y quizá por eso la tratamos con lo que nosotros consideramos un humor inocente.

La ofensa la siente el ofendido y la puede ver el ofensor, y en este mundo global no nos ha dado tiempo a metabolizar del todo bien esta cultura que ahora creemos única, pero que sigue teniendo muchos matices.

Me pregunto si en 50 años veremos anuncios de chinos que trabajan 15 horas al día cosiendo pantalones, y si alguna ONGs protestará por esa imagen estereotipada. Porque el colonialismo hoy aún existe, y en Occidente todos somos un poco culpables.

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